47 frases de Nicol√°s Maquiavelo

Si bien no tienen la mejor fama, Nicolás Maquiavelo tiene una serie de frases célebres que valen la pena conocer y recordar.

47 frases de Nicol√°s Maquiavelo

Diplomático, filósofo y político florentino, Nicolás Maquiavelo (1469 - 1527) fue una de las personas más reconocidas del Renacimiento italiano. Es considerado el padre de la política de la era moderna y en 1513 escribió su obra más conocida: El príncipe.

Fruto de sus conocimientos hist√≥ricos y experiencia, Maquiaveloconfigura su teor√≠a pol√≠tica. Ense√Īa a Laurencio de M√©dicis c√≥mo debe gobernar: el objetivo principal es mantener el poder. Un pr√≠ncipe debe ocuparse de la guerra. Debe obrar con virtud, la cual consiste en salir beneficiado de cualquier asunto o situaci√≥n.

Le ense√Īa tambi√©n que la raz√≥n de Estado, su asentamiento firme y conservaci√≥n, es el pilar de su doctrina pol√≠tica.

Por culpa de sus propuestas carentes de caballerosidad y de dignidad moral, tuvo una fama miserable que ha perdurado en el lenguaje com√ļn hasta nuestros d√≠as: se dice que alguien es maquiav√©lico cuando tiene tendencias hacia la falsedad, la traici√≥n y la perfidia.

Frases célebres de Nicolás Maquiavelo

  1. Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos
  2. Cuando se hace da√Īo a otro es menester hac√©rselo de tal manera que le sea imposible vengarse
  3. Vale m√°s hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse
  4. En general, los hombres juzgan m√°s por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven
  5. No pasa de ser natural que los príncipes deseen extender sus dominios, y cuando no intentan nada más que lo que pueden lograr, son aplaudidos. Sin embargo, si son incapaces de lograrlo, se les condena, y a decir verdad, no sin razón
  6. Los hombres son tan simples y se sujetan a la necesidad en tanto grado, que el que enga√Īa con arte halla siempre gente que se deja enga√Īar
  7. La política no tiene relación con la moral
  8. El que quiere ser tirano y no mata a Bruto y el que quiere establecer un estado libre y no mata a los hijos de Bruto, solo por breve tiempo conservar√° su obra
  9. El príncipe debe hacer uso del hombre y de la bestia: astuto como un zorro para evadir las trampas y fuerte como león para espantar a los lobos
  10. Hay tres clases de cerebros: el primero discierne por s√≠, el segundo entiende lo que los otros disciernen y el tercero no entiende ni discierne lo que los otros disciernen. El primero es excelente, el segundo bueno y el tercero in√ļtil
  11. El mejor procedimiento para sostener un estado consiste en poseer armas propias, halagar a los s√ļbditos y mantener amistad con los vecinos
  12. Todos los estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento
  13. Aunque el enga√Īo sea detestable en otras actividades, su empleo en la guerra es laudable y glorioso, y el que vence a un enemigo por medio del enga√Īo merece tantas alabanzas como el que lo logra por la fuerza
  14. Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira
  15. El odio produce temor, del temor se pasa a la ofensa
  16. Los hombres trabajan o por necesidad o por elección, y se sabe que la virtud tiene mayor imperio donde se trabaja más por necesidad que voluntariamente
  17. Dios no quiere hacerlo todo, para no quitarnos el libre albedrío y aquella parte de gloria que os corresponde
  18. Los cimientos principales de todos los estados son las buenas leyes y las buenas armas, y no puede haber buenas leyes donde no hay buenas armas
  19. Todos los profetas armados han triunfado; todos los desarmados han perecido
  20. En un gobierno bien constituido, la guerra, la paz y las alianzas son discutidas en tanto cuanto sirvan no para la satisfacci√≥n de unos pocos, sino para el bien com√ļn
  21. Un buen ciudadano, por amor al bien p√ļblico, olvida las injurias personales
  22. Creo que el verdadero modo de conocer el camino al paraíso es conocer el que lleva al infierno, para poder evitarlo
  23. No son los títulos los que honran a los hombres, sino que los hombres honran a los títulos
  24. La promesa dada fue una necesidad del pasado; la palabra rota es una necesidad del presente
  25. El hombre olvida más fácilmente la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio
  26. El √ļnico medio seguro de dominar una ciudad acostumbrada a vivir libre es destruirla
  27. La guerra debe ser el √ļnico estudio de un pr√≠ncipe. Debe considerar la paz s√≥lo como un tiempo de respiraci√≥n, que le da tiempo para inventar, y proporciona la capacidad de ejecutar planes militares
  28. Es mucho más seguro ser temido que amado porque el amor es preservado por el vínculo de obligación que, debido a la bajeza de los hombres, se rompe en cada oportunidad para su ventaja; pero el miedo te preserva por un temor de castigo que nunca falla
  29. Se es odiado tanto por las buenas obras como por las infames
  30. Es doblemente placentero mentir al impostor
  31. El primer método para estimar la inteligencia de un gobernador es mirar los hombres que tiene a su alrededor
  32. De la misma manera que se necesitan las leyes para conservar las buenas costumbres, éstas son necesarias para el mantenimiento de las leyes
  33. Donde hay buena disciplina, hay orden y rara vez falta la buena fortuna
  34. La experiencia siempre ha demostrado que jam√°s suceden bien las cosas cuando dependen de muchos
  35. En tiempos de paz hay que pensar en la guerra
  36. Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones y desempe√Īar bien el papel de hip√≥crita
  37. La patria se debe defender siempre con ignominia o con gloria, y de cualquier manera estar√° defendida
  38. Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen
  39. Cuando la voluntad es grande, las dificultades no lo son
  40. La paz con la esclavitud es m√°s pesada carga que la guerra con libertad
  41. Los hombres deberían ser tratados generosamente o destruidos, porque pueden vengarse de las lesiones leves, de las fuertes no pueden
  42. Los pueblos, aunque ignorantes, son capaces de comprender la verdad, y f√°cilmente ceden cuando la demuestra un hombre digno de fe
  43. La tardanza nos roba a menuda la oportunidad y roba nuestras fuerzas
  44. No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de un nuevo orden
  45. El que quiere ser obedecido debe saber mandar
  46. De la humanidad podemos decir en general que son volubles, hipócritas y codiciosos de ganancia
  47. No estoy interesado en preservar el status quo; quiero derrocarlo