Esta es una frase que significa que, entre más conocimiento se tenga sobre algo o alguien, más poder tendrá sobre las personas o las circunstancias.
Esta frase refiere a cómo el conocimiento nos brinda más opciones y mejores maneras de enfrentar una situación o problema.
Esta frase se ha vuelto un dicho popular, a pesar de haber sido materia de estudio desde la época de Aristóteles y hasta nuestra era con Michel Foucault.
Por su antigüedad, esta frase ha sido atribuida a muchas personalidades del pensamiento filosófico, siendo la autoría de Francis Bacon la más difundida.
Entre las personas que han estudiado esta frase se encuentran:
Te invitamos a conocer 11 virtudes aristotélicas para mejorar tu vida
Esta frase se asocia también a volver al conocimiento de la naturaleza, dónde radica el poder de la vida y de la tierra.
Esta frase ha sido dicho por muchos pensadores, sin embargo, resaltamos los pensadores filosóficos que la han estudiado profundamente.
Bacon es el padre del método científico y del empirismo filosófico. El empirismo reconoce la importancia de adquirir experiencia para obtener conocimiento.
Este aforismo latino se encuentra en su obra Meditaciones Sacrae donde dice “ipsa scientia potestas est”, que traduce literalmente “El conocimiento en su poder” e interpretado “el conocimiento es poder”.
Francis toma como ejemplo lo absurdo de las disputas sobre los límites de conocimiento de Dios enfrentado a su poder; pues, el conocimiento en sí es un poder, entonces, si el poder de Dios es ilimitado, su conocimiento también debería serlo.
El conocimiento se adquiere leyendo la letra pequeña de un contrato; la experiencia, no leyéndola. Francis Bacon.
Esta frase también se le atribuye al secretario de Francis, Thomas Hobbes; que en su obra Leviatán, del año 1668, incluye el aforismo latino “Scientia potentia est” cuyo significado es “conocimiento es poder”, a veces traducido también como “saber es poder”.
Carpe Diem, el poema de Walt Whitman que invita a vivir el momento
En su obra Ética de Nicómaco, define al conocimiento que parte del conocimiento sensible que deriva de la sensación siendo un conocimiento inmediato de los animales inferiores.
De las sensaciones o del conocimiento sensible, se obtiene el punto de partida para adquirir un tipo de experiencia que acerca a los seres vivos a la realidad de las sustancias concretas definida por Aristóteles como un saber productivo o también nombrado, saber técnico.
El tercer nivel de saber se denomina saber contemplativo o también llamado saber teórico, en este no hay un interés especial. El saber es el camino hacia el conocimiento donde radica la actividad del entendimiento que cuestiona el por qué y la causa de las cosas. Es donde se encuentra la sabiduría.
Según este filósofo y psicólogo francés, el conocimiento mantiene una relación íntima con el poder.
Según Foucault, el conocimiento se adquiere con el objetivo de definir una verdad. En una sociedad, quiénes definen la verdad tienen también la función de transmitir el conocimiento, esto se hace a través de normas y conductas. Entonces, en un conglomerado de personas ejercer conocimiento es sinónimo de un ejercicio de poder.
También define al poder como una relación social donde existe el ejercicio de poder como tal y la resistencia al poder por el otro.