Dostoievski: Si deseas conocer a alguien, observa cómo ríe

Dostoievski: Si deseas conocer a alguien, observa cómo ríe
A jester playing the lute. Frans Hals

¿Será cierto qué? ¿La forma en que reímos es una síntesis de lo que somos y nuestra subjetividad?

Retrato de Fiódor Dostoyevski (1872) por Vasili Perov
Retrato de Fiódor Dostoyevski (1872) por Vasili Perov
La alegría de una persona es su rasgo más revelador. Fiódor Dostoyevski.

Todo, absolutamente todo, habla de lo que somos. El lugar donde vivimos, la manera de comunicarnos, la ropa y sus colores, nuestros gustos e intereses (cine, literatura, aficiones...), nuestra alimientación. Todo, incluso la forma en que reímos.

La risa tiene su propio carácter y es definida por la forma de cada persona. Hay quienes ríen casi en silencio, otras personas de manera escandalosa y otras ríen de manera entrecortada; la risa en sí es única de cada individuo.

La risa es una seña de identidad y cabría decir también una manifestación de subjetividad, es un canal por la cual se expresa la historia misma de lo que somos, ese de dónde venimos en el presente cuando reímos.

En esta ocasión compartimos un fragmento de la novela "El adolescente (1875)" del autor Fiódor Dostoievski, donde tiene unos párrafos que describen a la risa como huella individual, pero también colectiva.

Obra de arte: A jester playing the lute. Frans Hals
A jester playing the lute. Frans Hals
Cuadro: El hombre risueño. Rembrandt
El hombre risueño. Rembrandt
Cuadro: El niño risueño. Frans Hals
El niño risueño. Frans Hals

Para conocer realmente a alguien, hay que mirar como ríe

Tomado del libro El adolescente (1875)

La alegría de un hombre es su rasgo más revelador, juntamente con los pies y las manos. Hay caracteres que uno no llega a penetrar, pero un día ese hombre estalla en una risa bien franca, y he aquí de golpe todo su carácter desplegado delante de uno.

Tan sólo las personas que gozan del desarrollo más elevado y más feliz pueden tener una alegría comunicativa, es decir, irresistible y buena. No quiero hablar del desarrollo intelectual, sino del carácter, del conjunto del hombre. Por eso si quieren ustedes estudiar a un hombre y conocer su alma, no presten atención a la forma que tenga de callarse, de hablar, de llorar, o a la forma en que se conmueva por las más nobles ideas.

Miradlo más bien cuando ríe. Si ríe bien, es que es bueno. Y observad con atención todos los matices: hace falta por ejemplo que su risa no os parezca idiota en ningún caso, por alegre e ingenua que sea. En cuanto notéis el menor rasgo de estupidez en su risa, seguramente es que ese hombre es de espíritu limitado, aunque esté hormigueando de ideas. Si su risa no es idiota, pero el hombre, al reír, os ha parecido de pronto ridículo, aunque no sea más que un poquitín, sabed que ese hombre no posee el verdadero respeto de sí mismo o por lo menos no lo posee perfectamente.

En fin, si esa risa, por comunicativa que sea, os parece sin embargo vulgar, sabed que ese hombre tiene una naturaleza vulgar, que todo lo que hayáis observado en él de noble y de elevado era o contrahecho y ficticio o tomado a préstamo inconscientemente, y de manera fatal tomará un mal camino más tarde, se ocupará de cosas “provechosas” y rechazará sin piedad sus ideas generosas como errores y tonterías de la juventud.

¿Qué opinas de lo que dice Dostoievski?