Qué es la humildad y por qué es una gran virtud, según Simone Weil

En este artículo Simone Weil nos enseña qué es la humildad y también explica porque es la máxima virtud del ser humano y cómo podemos conseguirla.

Qué es la humildad y por qué es una gran virtud, según Simone Weil
Ph. Pixabay

No existe algo más próximo a la verdadera humildad que la inteligencia. Uno es incapaz de no estar orgulloso de la inteligencia propia cuando esta sale a flote.

Virtudes como la inteligencia o la fuerza son las cualidades más buscadas en nuestra época y desde hace ya algún tiempo. Sin embargo, si lo que deseas es encontrar la verdad y vivir de forma conectada con la fuente de vida, es difícil ignorar que exista una virtud más importante que la humildad.

La esenciadel ser humano, ese que vive en la tierra, es la humildad, el humus. Esta es la paradoja del animal que se considera a sí mismo como el más alto y poderoso del planeta: quien lleva a su nombre la sumisión, lo bajo, lo telúrico. Sin embargo ¿Su grandeza consiste en la posibilidad de su sumisión voluntaria, de obedecer a la vida del cual también cuida?

Para el cristianismo, la humildad es una virtud suprema sinónimo de pobreza de espíritu. Para Simone Weil, filósofa católica, esto es, universal. Ella quizá, es quién más ha elogiado y clarificado el significado de la humildad.

Retrato de Simone Weil. Foto en escala marrón. Mujer de cabello abundante, corto y con anteojos redondos. Mirada seria
Simone Weil (1909 - 1943)

Esta virtud reside en el pensamiento de Weil, está presente particularmente en su soteriología y en su ética, la forma más alta de atender que es igual a orar y amar.

La clave de la espiritualidad en las diversas ocupaciones temporales es la humildad.
La humildad es el conocimiento de que uno ha nacido en tanto ser humano, y de manera más general en tanto a criatura. Esto en oposición a la creencia de que uno es en tanto a sí mismo, como un ser humano particular.

En pocas palabras, la persona humilde expresa lo universal y no lo particular, y debe reconocer que su existencia es un regalo que viene de otra parte.

La humildad consiste en saber que no hay ninguna fuente de energía en aquello que uno llama "yo" que permita elevarse.

Aquí existe una paradoja, para Weil la elevación, la unión o el estado en el que el alma logra conocer la verdad e integrarse a ella, es algo que ocurre en un proceso de descenso de la gracia, que es equiparada por medio de la luz del sol que permite “ascender” a una planta.

La humildad es una purificación proveniente de la eliminación de uno mismo del bien imaginario. El bien imaginario es el yo o todo aquello que adherimos al yo, es el deseo de tener posesiones y de imponerse hacia los demás, es la llamada voluntad de poder. La humildad purifica el alma y elimina esa forma de operar para beneficio personal.

Simone Weil observa que todo lo que nos genera orgullo e ilusión es impermanente:

Aquello de lo que nos enorgullecemos, es siempre algo de lo cual las circunstancias nos pueden privar. Tomar consciencia de esta mentira es la virtud de la humildad (la desnudez del espíritu).

Desnudar el espíritu nos hace transparentes y porosos para recibir la gracia, los dones espirituales, que “escapan las circunstancias” y con los cuales trascendemos de lo mundano.

En el dominio de la inteligencia, la virtud de la humildad no es otra cosa que la atención.

La filósofa, también relaciona la humildad y la obediencia con la atención. La humildad siempre es atenta, no es obsesiva y se vuelca, vacía, hacia su objeto de forma indivisa.

Persona sentada en la playa viendo el caer del sol. La persona está de espaldas a la cámara y se ve su silueta.
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Weil entiende que la inteligencia está ligada a la humanidad, entiende que el conocimiento depende de la atención. La auténtica inteligencia no es ensimismada, sino que escucha, espera y obedece a la naturaleza, y recibe la luz del conocimiento.

La atención es una forma de amar y de tener compasión, pues a través de estos, se obtiene la capacidad de hacerse disponible al otro. Weilreconoce que son pocas las personas que realmente ponen atención en los afligidos, a las personas que viven en la miseria y en el infortunio. Y lo que necesitan estas personas es atención, una atención que no juzgue y no busque provecho alguno.

Otra de sus definiciones de humildad es:

La humildad es amor que no repara en sí mismo.

La humildad es lo que permite la acción no actuante, un concepto similar al wu wei de la filosofía taoísta, el cual, es un estado en el que el ser humano es el vehículo para que el universo realice su actividad.

Tomado y adaptado de un artículo de Pijama Surf