Papilla estelar, de Remedios Varo

Ingresa al mundo surreal donde se cocina una papilla estelar.

Papilla estelar, de Remedios Varo

Ir a profundidad a través de la hipnótica obra de Remedios Varo es como llegar al mundo de la interpretación de los sueños del psicoanalista Sigmund Freud. Son escenarios donde la noche es tan protagonista como los propios personales de la composición. Personajes que parecen salidos de un cantar de gesta para convertirse en seres que viven en un mundo cósmico.

Remedios Varo fue una artista muy destacada en el movimiento surrealista en los principios del siglo XX junto a otros exponentes como Salvador Dali, Paul Klee, André Breton, Man Ray o Benjamin Perét, uno de sus excompañeros sentimentales.

Papilla Estelar.
Papilla Estelar, museo FEMSA, ciudad de México. Su técnica es el óleo 91 x 61 cm.

En palabras de Remedios Varo:

Mi posición era la de tímida y humilde oyente; no tenía la edad ni el aplomo para enfrentarme con ellos, con un Paul Éluard, un Benjamin Péret o un André Breton; yo estaba con la boca abierta dentro de ese grupo de personas brillantes y dotadas (…) Hoy no pertenezco a ningún grupo; pinto lo que se me ocurre y se acabó.

En esta obra, se representa un paisaje onírico, donde la mixtura parecida a una atmósfera gregoriana, un surrealismo al estilo de El Bosco y una perspectiva tridimensional, crean un entorno donde una criatura casi etérea y una brillante luna nos adentran a un ambiente metafísico.

En Papila estelar, se observa a una mujer que posee un aspecto frágil dentro de un habitáculo suspendido entre la niebla de la noche. Muestra también un personaje de sexo femenino que le da de comer a la luna enjaulada que admite una papilla de estrellas. Hay una probabilidad muy alta con que esa construcción sea la torre de Anglés (Gerona), pueblo natal de la artista.

El tubo que atraviesa el tejado es un componente importante en este arte, pues este tubo de chimenea le recuerda la fábrica textil de su padre. La chimenea funciona como succionadora de estrellas y polvo cósmico, y esta, termina en una picadora que tritura el material para conseguir una papilla galáctica.

En esta obra, la artista materializa el universo creado en el subconsciente, donde, pensamientos e imágenes se enhebran para convertirlo en un mundo real.